Skip to content

sunday blues

Desde que era un niño, siempre he tenido la sensación de que las tardes del domingo tienen algo malo. Por muchos años, la tarde del domingo significó que me llevaran a misa y estar en un ambiente deprimente. Mi percepción ha cambiado y ahora solo veo el ir a un templo como algo curioso, pero antes era triste. Claro que me pregunto ¿cómo no iba a ser triste? Si lo que haces es tomar a un niño pequeño, lo alejas de la alegría y despreocupación de jugar y lo llevas a que le digan que es un ser intrínsecamente malo y que necesita estar arrepentido y pidiendo perdón por todo hasta que se muera.

Ahora lo que siento es distinto, me la paso bien casi siempre con mi novia o amigos, pero aún así la sombra de aquella sensación se cierne sobre mí y me envuelve poco a poco. No sé si culpar al hecho de que el lunes comienza otra vez el trabajo de la semana o qué, solo se que me deprime, escuche la música que escuche y esté con quien esté.

Escribe un comentario

Tu e-mail nunca es publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con *
*
*