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terminó la semana santa

¿Cómo puede sobrevivir un agnóstico en un país mayoritariamente Católico, y religioso casi en su totalidad? Para mí resulta bastante complicado. Mi familia, como la de muchos otros, es muy apegada a esas creencias, por lo que desde pequeño me tocó ser adoctrinado sistemáticamente. No fue sino con mucho esfuerzo que pude, poco a poco, desprenderme de tantas cosas programadas en mi, cosas que mi razón con el tiempo ha encontrado contradictorias o absurdas.

En estos días es el descanso de la llamada Semana Santa. Mi origen cultural me hace saber que para un devoto no son días de fiesta, sino de prudencia y recato. Todo lo contrario a lo que se vive aquí. No ví mucha devoción de parte de los cientos de personas que invadieron el centro de la ciudad y lo cubrieron de basura e inmundicia. Las calles bloqueadas nos jodieron la vida a todos, las campanas de los templos me irritaron sin parar y los fuegos artificiales me robaron el descanso por las noches.

Creo que lo que quiero decir por el momento es que la cantidad de hipocresía que se respira por estos lados es terrible. Gente que jura creer en mil cosas: en la presencia de personas muertas hace cientos o miles de años (santos), en la intervención en sus vidas de seres ficticios y muchas cosas más. Gente que dice pertenecer a una religión y obedecer a una interminable lista de normas de conducta. Finalmente, gente que cuando le conviene manda a la mierda toda su religión y actúa de acuerdo a sus intereses, al fin que el pecado siempre se puede limpiar de alguna manera en todos los cultos.

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